La exposición reúne el universo creativo de una de las artistas más influyentes del arte argentino de las últimas décadas.
La nueva exposición de Fernanda Laguna en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) invita a sumergirse en un mundo donde lo íntimo, lo poético y lo cotidiano se transforman en arte. A través de pinturas, dibujos, textos y objetos, la muestra, curada por Miguel A. López, propone un recorrido por la sensibilidad única de una artista que ha sabido construir un lenguaje propio, directo y profundamente emotivo.
Las obras que se despliegan en las salas del museo parecen hablarnos diectamente: colores vibrantes, frases manuscritas y figuras delicadas componen escenas que remiten a pensamientos, recuerdos o pequeños momentos de la vida diaria. Esa estética aparentemente simple —cercana al dibujo espontáneo o a las páginas de un diario personal— es, en realidad, una de las marcas más potentes del trabajo de Laguna, capaz de convertir emociones y experiencias cotidianas en imágenes cargadas de significado.


Esa mezcla entre arte y vida atraviesa toda su producción. En sus trabajos aparecen afectos, amistades, reflexiones y estados de ánimo que se vuelven imágenes sencillas pero profundamente expresivas. Laguna logra así que el espectador se sienta cercano a la obra, como si esas palabras o esos colores también pudieran pertenecerle.
Nacida en Buenos Aires en 1972, Fernanda Laguna es una figura clave del arte contemporáneo local. Además de su producción visual, es escritora y gestora cultural, y fue una de las impulsoras del emblemático espacio Belleza y Felicidad, un proyecto independiente que, a fines de los noventa, funcionó como galería, editorial y punto de encuentro para artistas y escritores jóvenes. Desde allí contribuyó a abrir nuevos circuitos de producción y circulación para el arte emergente en la ciudad.
Su obra está atravesada por un fuerte compromiso social y feminista. Laguna participa activamente en el colectivo Mareadas en la Marea, un grupo de artistas que trabaja desde el arte y la acción colectiva para visibilizar luchas vinculadas al feminismo y a los derechos de las mujeres. Esa dimensión política aparece de manera sutil pero constante en su obra, que muchas veces pone en primer plano los afectos, los cuidados y las experiencias compartidas.
Otro de los pilares de su trabajo es la tristeza. En lugar de ocultarla, Laguna la toma como materia de creación: la convierte en pintura, en palabras, en gestos visuales capaces de transformar esa emoción en algo nuevo. En ese proceso, lo que podría quedar atrapado en la melancolía se transforma en una experiencia estética cargada de sensibilidad y empatía. La exposición en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires permite descubrir justamente eso: cómo, en el mundo de Fernanda Laguna, incluso las emociones más frágiles pueden convertirse en una forma luminosa de arte.
La exposición cuenta además con la colaboración del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, ampliando el diálogo entre el arte argentino y el contexto internacional. Se puede visitar en Av. Figueroa Alcorta hasta el 25 de mayo inclusive los lunes, miércoles a domingo de 12:00 a 20:00. Los martes el museo permanecerá cerrado.
Para seguir leyendo más noticias del mundo del arte, visitá la sección Noticias .



