AFFAIR #4: el deseo entra en escena y el arte se prepara para la noche

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✒️ Por Gastón Fournier

Con Marcelo “Deseo” Dansey como curador y anfitrión visible, la cuarta edición de AFFAIR propone cruzar galerías, artistas, performances y música en una semana del arte que no da tregua.

Entre nuevas alianzas, una apuesta federal y la adquisición de una obra de Sofía Goldemberg por el MACBA, la feria busca sumar algo que el circuito reclama desde hace tiempo: ganas de quedarse.

Hay una coreografía que se repite cada vez que Buenos Aires entra en modo Semana del Arte. Primero, la invitación VIP; después, la de prensa, el preopening y la inauguración oficial. Más tarde llega el público general. Los coleccionistas madrugan para recorrer sin interferencias; quienes llegan cuando baja la luz suelen buscar otra cosa: conversaciones, contactos, algún encuentro inesperado con el mundo del arte. No siempre coinciden. A veces ni siquiera parecen compartir el mismo escenario.

En ese calendario saturado de inauguraciones, ferias y eventos, AFFAIR decidió hacer del deseo una declaración de principios. Su cuarta edición abrió el 28 de octubre en Central AFFAIR, con entrada libre y gratuita, y una programación que extiende el recorrido tradicional hacia las performances, los DJs y el encuentro nocturno. La propuesta es sencilla de formular, bastante más difícil de ejecutar: que alguien entre para ver arte y termine quedándose por todo lo demás.

La incorporación de Marcelo “Deseo” Dansey como curador general y anfitrión visible de la feria funciona como una señal de ese cambio de clima. Conocedor del circuito institucional y del coleccionismo, Dansey trae una energía vinculada a la noche, la música y la experiencia compartida. El objetivo no es convertir una feria en un boliche, sino reconocer que el arte también puede activar el cuerpo, el humor, la curiosidad y el deseo.

La programación incluye performances de Humberto Tortonese, Nush Mintaabski y Arturo Aguiar, además de un ciclo diario de DJs. Entre los nombres anunciados figuran Nico Varchausky, Seba Peluso, Martín Eduardo, Aixayael DJ y Gogo Dansey, hija del curador, que estará en las bandejas el sábado. La agenda suma recorridos y charlas, en una búsqueda por ampliar la experiencia más allá de la visita a las galerías.

“Queremos que quien visite AFFAIR pueda comprar una obra pero que además se encuentre con algo inesperado: un artista que no conocía, una conversación, un ritmo, una atmósfera, una escena”, explicó Dansey en la presentación de esta edición. La frase resume el programa: no alcanza con mirar; también hay que encontrar motivos para quedarse.

Una galería invita a otra

Una de las decisiones curatoriales de esta edición retoma una dinámica de colaboración que ya había aparecido en la Microferia de Rosario: cada galería estable invita a otro proyecto a compartir su espacio. La idea desplaza la lógica de la feria como suma de stands aislados y la convierte en una oportunidad para generar cruces, afinidades y contrastes. Algunas alianzas vienen de relaciones de trabajo anteriores; otras se construyen sobre la marcha. En ambos casos, la invitación obliga a mirar de nuevo lo conocido.

Wunch Gallery + Aura: los turros, las chetas y el after

En Wunch Gallery, la invitada es Aura. La dupla ofrece uno de los diálogos más sugerentes del recorrido: una atmósfera urbana y nocturna donde conviven tensión sexual, referencias a la historia del arte, textiles, cuero y una estética que juega con los códigos de clase.

Ramiro Smith Estrada trabaja a partir de pinturas del Museo Nacional de Bellas Artes y las reconstruye en fotografías con modelos, músicos y personas de su círculo cercano. En una de las obras, la referencia a La toilette de Venus, de William-Adolphe Bouguereau, se desplaza hacia una escena contemporánea atravesada por la noche y la cultura electrónica. La luz, trabajada con una teatralidad que el propio artista relaciona con su etapa Caravaggio, organiza la tensión de la imagen.

La operación tiene humor y una conciencia precisa de sus referencias. Venus nace de la espuma del mar en la mitología; aquí, en cambio, parece emerger de la espuma de una cerveza. Los personajes son amigos, los tatuajes se borran para acercarlos a la figura de ninfas y la mitología clásica entra en contacto con el universo de la fiesta. El resultado podría resumirse en una frase que surgió durante la conversación: “Vogueando. Pero con estilo”.

En paralelo, las obras de Juan Giribaldi y los artistas vinculados a Aura introducen una dimensión más textil y territorial, que contrasta con el imaginario urbano. El cuero, las tramas y las referencias a La Carlota, Córdoba, construyen otra sensibilidad. La combinación evita la uniformidad: hay fricción, pero también un equilibrio entre lo sensual, lo sofisticado y lo popular. Los joggings de Adidas parecen acercarse a la seda; la calle y la clase alta comparten escena sin que ninguna termine de domesticar a la otra.

Almacén | Arte Contemporaneo + YUVA: una bocanada del norte

Almacén | Arte Contemporaneo vuelve a sorprender, esta vez cediendo parte del protagonismo a YUVA, galería de Santiago del Estero. Su director, Ismael, eligió correrse del centro para presentar una propuesta que trae otras materialidades, iconografías y modos de pensar el territorio. El resultado se siente como una bocanada de aire nuevo dentro de un circuito donde ciertos nombres suelen repetirse.

Paula Rojas trabaja con textiles y explora cómo la línea recta, mediante el movimiento sistemático del tejido, produce curvas ópticas. En Autónoma, una obra vinculada a la historia de Santiago del Estero, la artista aborda la autonomía de las mujeres santiagueñas a través del trabajo de una tejedora que incorpora la palabra al tapiz. El proceso no se limita al objeto terminado: también importa quién lo realiza y qué historia sostiene esa labor.

Sol Diví, arquitecta, investiga la arqueología y la iconografía de los pueblos originarios de la región. En la serie Fragmentos arqueológicos, trabaja con la forma del ladrillo y con texturas que remiten a restos encontrados; en otras piezas recupera motivos que reaparecen en objetos cerámicos de colores, figuras y expresiones que por momentos recuerdan a los emojis, aunque su origen esté ligado a una iconografía territorial específica.

María Daúd, por su parte, trabaja desde el vínculo con el río santiagueño, que atraviesa su vida y su producción. A la fotografía sumó la cerámica y una serie de manos en las que el pelo funciona como imagen de los lazos que pasan de una generación a otra. En una de sus obras utiliza cabello propio y de sus hijas: un material que transforma la idea de herencia en algo físico, íntimo y tangible.

YUVA trae así una producción que no necesita disimular su procedencia para entrar en diálogo con la escena contemporánea. La identidad regional no aparece como un adorno folclórico, sino como una forma de investigar materiales, memorias y sistemas visuales propios.

Lorena del Pilar y Nilo Galpón de Arte: cuando el azar encuentra un diálogo

En el cruce entre Lorena del Pilar y Nilo, la feria produjo una de esas coincidencias que vale la pena mirar dos veces. Las galerías no se conocían previamente ni eligieron trabajar juntas: la organización de AFFAIR las agrupó para esta edición. Cada una llegó con sus obras ya seleccionadas y, sin embargo, entre los colores, las representaciones de las casas y las escenas de intimidad apareció una conversación visual inesperada.

En el espacio de Lorena del Pilar, la propuesta incluye obras de Lucía Erijimovich, artista de 26 años cuya trayectoria viene creciendo y que recientemente pasó por el Museo Judío, además de una nueva serie de Victoria Renzo y trabajos de Belén López de Carlo, entre ellos una producción realizada junto a su hermana. Tres recorridos que permiten leer distintas maneras de abordar la pintura y sus posibilidades.

Casa Tatuada, la serie de 24 óleos sobre tela de 50 por 50 centímetros de Guillermo Fernández Toledo, artista cordobés. En conversación con Lucrecia Cáceres, directora de Nilo, aparece la historia de estas pinturas: las diez piezas que llegaron a AFFAIR son las que quedaron después de una experiencia de ventas singular. En una exposición anterior se presentaron cuatro obras de la serie y un comprador adquirió catorce. Las que ahora se exhiben retoman el recorrido de sus compañeras, con casas imaginarias que se apoyan sobre el agua o la tierra, rodeadas de plantas, habitadas por una presencia apenas insinuada o entregadas a un aparente abandono. Cada escena abre un relato posible sobre el hogar, la memoria y la intimidad.

La serie funciona también como una grilla: obras de idéntico formato que construyen, al reunirse, un bloque visual. Fernández Toledo, que ya había participado en Microferias con trabajos en grafito, trabaja con dedicación sostenida el óleo, la luz, la sombra y el color, y explora también el grafito y el gouache sobre papel. En AFFAIR, esas casas ficticias encuentran vecinas inesperadas y confirman que, incluso cuando la curaduría no nace de una intención compartida, las obras pueden terminar encontrando su propia manera de conversar, como en casa.

Tiempo Galería: restos que vuelven a la materia

En Tiempo Galería, Richar de Itatí, trabaja con fragmentos cerámicos que encuentra en las costas del río y que incorpora a sus piezas. Algunos restos presentan características de cerámicas precolombinas; otros materiales, como ciertas piedras y óxidos, todavía forman parte de una investigación experimental que el artista busca profundizar.

“Forman parte de la figura y a la vez también dentro de la pasta muelo”, explicó al hablar de los fragmentos que utiliza. La cerámica deja de ser un soporte neutro para convertirse en una materia atravesada por distintas temporalidades: lo que el río devuelve, lo que una comunidad produjo antes de la conquista y lo que el artista transforma en una obra contemporánea.

El procedimiento también incorpora tierras, pigmentos y materiales que producen variaciones de color. Las zonas oscuras se consiguen mediante ahumados y otros recursos, mientras que algunos tonos amarillos y rojizos provienen de minerales que el artista todavía está investigando. La pieza conserva algo del aspecto de un resto arqueológico, pero no pretende reconstruir una forma histórica: trabaja con los fragmentos como presencias activas dentro de una nueva composición.

La conversación también reveló una faceta menos conocida de su producción: fotografías tomadas durante fiestas populares de Itatí, entre ellas una imagen de 2010 vinculada a la celebración del Gauchito Gil. Son registros directos, nacidos de la observación de esos rituales y de sus repeticiones, que amplían el universo de un artista cuya obra no se agota en la cerámica.

Fondo Fluido: el colectivo donde fluye el color

Si había un espacio que merecía una nueva puesta en escena, era el de Fondo Fluido. En ediciones anteriores, el rincón que ocupaba solía quedar oscuro y con poca visibilidad. Esta vez, el colectivo ganó color, presencia y una exhibición capaz de poner en primer plano el trabajo de artistas con trayectorias sostenidas.

La propuesta reúne a una generación intermedia de artistas que lleva años produciendo y construyendo redes. Entre quienes forman parte del proyecto están Cristina Coll, José Garófalo, Luciana Rondolini, Verónica Di Toro, María Causa, Julia Masvernat, Elena Blasco,Virginia Buitrón, Cynthia Kampelmacher, Silvana Lacarra, Ana Casanova, Karina El Azem, Alicia Esquivel, Marcelo de la Fuente, Juan Miceli, Marina De Caro, Silvina Resnik y Pablo Sinaí, entre otros. Para AFFAIR se suman invitadas especiales como Nora Iniesta, Verónica Sanes, Susana Schnell y Sofía Torres Kosiba.

La conversación con Virginia Buitrón, una de las artistas permitió entender el procedimiento detrás de las obras: las silografías se trabajan desde la pintura, con capas de color especialmente elaboradas y superpuestas para generar transparencias y profundidad. En otra zona del espacio, una investigación de Alicia Esquivel, sobre los incendios en Corrientes parte de reportes periodísticos y registros de paisajes afectados por el fuego. La incorporación de troncos sin quemar y tonos verdes introduce una señal de persistencia de la vida frente a la devastación. También aparecen dibujos de raíces que funcionan como retratos de posibles formas de existencia después de la transformación humana.

Entre las obras de Fondo Fluido, la acuarela verde de Silvina Resnik aporta una sensibilidad particular, construida a partir de la transparencia y la superposición de capas. La conversación sobre su trabajo tuvo un epílogo inmediato: apenas terminamos de hablar de la obra, se vendió. Una pequeña escena de feria que condensa algo de la experiencia de AFFAIR: el encuentro con una pieza, la posibilidad de detenerse en ella y el deseo de llevarla a casa. En este caso, todo ocurrió en cuestión de minutos.

Al cierre del primer día, el colectivo ya registraba diez obras vendidas, de Nora Iniesta, Karina El Azem, Elena Blasco, Silvina Resnik, Pablo Sinaí, María Causa, Marcelo de la Fuente y Verónica Sanes. De la Fuente y Sanes habían vendido dos obras cada uno. Un comienzo que confirma el interés del público y la capacidad de una propuesta colectiva para recuperar visibilidad sin resignar su espíritu cooperativo.

Pero Fondo Fluido no es solamente una selección de obras. Es también un modelo de economía solidaria. Cada artista recibe el total del valor de venta de su obra y decide destinar un 20% a otro artista o a una iniciativa cultural; otro 10% se reserva para sostener el funcionamiento del proyecto. En esta edición, las ventas colaboran con La Escuelita, proyecto cultural y biblioteca autogestionada en el Delta, sobre el río Caraguatá.

El MACBA incorpora a Sofía Goldemberg

La feria también dejó una noticia institucional. El Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA) adquirió Aves del Paraíso, de Sofía Goldemberg, presentada por la galería Acéfala. La obra se incorpora a Colección expandida, una nueva línea de adquisiciones y programación que busca ampliar el acervo histórico del museo -centrado en la abstracción geométrica- hacia otros lenguajes y generaciones de artistas argentinos.

En conversación durante la adquisición, la directora del museo, Fátima Rubino, explicó que el proceso fue una decisión compartida con Aldo Rubino, fundador de la institución. “El primero en ver la obra de Sofía fue Aldo, el fundador del museo, que me lo mandó a mí, me dijo: ‘Che, me gustó esto, ¿qué opinás?’. A mí también me gustó”, contó. Después de visitar el espacio y conversar con la artista sobre su búsqueda, decidieron incorporarla a la colección.

La adquisición tiene una segunda consecuencia: Goldemberg realizará su primera muestra individual en un museo el año próximo, en MACBA Kabinet, el espacio dedicado a proyectos contemporáneos y emergentes. La obra deja así de ser solamente una pieza presentada en una feria para convertirse en el comienzo de una relación con una institución pública.

¿Puede una feria ser también una fiesta?

La apuesta de Dansey parte de una intuición que el circuito repite hace tiempo: al mundo del arte le vendría bien un poco más de diversión. En AFFAIR, el deseo funciona como consigna, pero también como estrategia para convocar públicos en una semana en la que las agendas compiten por cada hora disponible. El humo que atravesaba el patio central y la programación nocturna parecían formar parte de esa voluntad de desordenar, al menos por un rato, los hábitos del circuito.

La feria propone tres momentos de acceso: un horario para invitados, coleccionistas e instituciones; la apertura general; y el AFTER AFFAIR, con música, performances y actividades que extienden la jornada. En teoría, cada franja responde a una forma distinta de acercarse al arte. En la práctica, queda abierta una pregunta: ¿cómo hacer que esos públicos se encuentren de verdad y no se limiten a turnarse en el mismo espacio?

La energía de esta edición está. También la circulación: hay mucha gente, mucho movimiento y una programación que invita a prolongar la visita. Sin embargo, el espíritu de fiesta todavía no termina de traducirse en una identidad visual contundente. Las plataformas incorporadas para exhibir esculturas en los pasillos suman recursos, pero el espacio conserva buena parte de la apariencia habitual de las galerías. La experiencia busca diferenciarse; la puesta todavía tiene margen para hacerlo visible.

Quizá ese sea el desafío de AFFAIR mientras crece: encontrar una escala y una identidad capaces de acompañar la ambición del proyecto. Si la feria sigue sumando galerías, visitantes y actividades, habrá que pensar si el espacio actual puede sostener esa expansión o si el próximo paso exige una sede más amplia, con una arquitectura que haga del encuentro una experiencia reconocible.

Por ahora, AFFAIR pone el deseo en el centro, suma alianzas, abre lugar a propuestas de distintas regiones y combina el mercado con la música y la performance. Entre las obras que encuentran comprador, los proyectos que se cruzan por primera vez y la noche que empieza cuando las galerías cierran, la feria ensaya otra manera de circular por el arte. La fiesta está en marcha. Falta ver cuánto de ese impulso consigue transformar también la forma de mirar, encontrarse y comprar.

Ph fotos Acéfala y MACBA: Sofía Bonells

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