Para comenzar con la re apertura, cada jurisdicción deberá presentar sus pedidos a Jefatura de Gabinete de la Nación, que evaluará de acuerdo al nivel de contagios en ese distrito, pero el texto aclara que la capacidad de las salas no deberá superar en ningún caso el 50 por ciento.

Este lunes, finalmente, se presentó un protocolo general (resultado del trabajo y la articulación de numerosas agrupaciones representativas junto al Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Desarrollo Cultural, y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo) para la reapertura de las salas de cine en Argentina. Sin embargo, la actividad no está habilitada aún.

Con esta normativa, el sector espera primero la aprobación de las autoridades sanitarias nacionales y, una vez lograda, diseñar y poner en práctica el regreso a la actividad con provincias y municipios a partir de la situación epidemiológica de cada distrito.

Casi toda la expectativa está puesta en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires, que concentran la gran mayoría de las salas y complejos, y cuya actividad tracciona al resto del país. En los últimos días se reabrieron algunos cines en varias provincias (Entre Ríos, Chubut, Jujuy, Santiago del Estero) y la tendencia se empezó a notar más fuerte en Córdoba, donde volvió la actividad en los complejos locales de dos de las principales cadenas multipantalla de la Argentina: Cinemark Hoyts y Showcase.

La reapertura de los cines en España

Protocolo:

Se aceptará la presencia de grupos de hasta seis personas, en lo que se llama “burbuja de recreación”, las cuales deberán mantener una distancia de entre 1,5 y dos metros con el resto de los espectadores, para lo que se dejará una butaca libre de cada lado.

Además, el público deberá permanecer con tapabocas puesto y solo podrá quitárselo momentáneamente para ingerir algún alimento o bebida.

Por su parte, cada sala deberá contar con un adecuado sistema de ventilación, será sanitizada antes y después de cada función, habrá zonas debidamente demarcadas para mantener la distancia social y se abrirán las puertas diez minutos antes de que termine la exhibición.

Para esto, el personal será debidamente entrenado y deberá contar con vestimenta y material adecuado para evitar contagios, mientras que cada sala deberá tener en lugares visibles las normativas sanitarias a cumplir para permanecer en el lugar.

El protocolo da precisiones también sobre el accionar en lo referente a la recepción de proveedores y la manipulación de todo material implicado en la actividad comercial, del mismo modo en que prevé los pasos a seguir en caso de detección de un caso sospechoso entre los trabajadores o el público.