Alguien alzado sobre los hombros de otro, pogo siempre, mosh. Otro show de Bestia Bebé en la capital. Eligen La Tangente para cerrar el año.

Vivirlo al límite, como si cada recital fuera el último, como si el fin estuviera en cada estribillo. Entonces, cantar. Incendiar la garganta. Prender fuego el instante, hermanarte en el hit y dejarte llevar. Muchas caras conocidas, algunas nuevas, cantos de cancha, se repite el ritual.

La banda de sonido de la amistad. Esto es todos tus amigos y vos, en la cima y en el fondo, bancando el veinte diecinueve hasta el final.

Maneras de entender las cosas, de vivir los días, Otro villano más, Resto del mundo, No me importa verte perder. Pasean aleatorios por Bestia Bebé, Jungla de metal 2 y Las pruebas destructivas.

Final de fiesta y turrón con fotito trash de souvernir navideño para recordar que si alguna vez nos va muy mal no te olvides que las cosas vienen y van.

Crónica: Lupe Gambina