Literatura de fiesta: novelas que hacen culto a la jarana

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Por Lujan Gambina. IG: @lupegambina

Desde la columna de recomendaciones literarias proponemos 3 títulos donde las voces principales se amparan en la noche para construir el relato: literatura de farra.

Solo te quiero como amigo, Dani Umpi

Sólo te quiero como amigo, Dani Umpi

Caí en la trampa de las parejas con apartamento luminoso y división de gastos diarios. Sólo nos faltaba el gato. Siempre es así. Se van y te dejan hablando solo, en silencio, como si fueras un gato con siete vidas. La puerta queda abierta y uno queda sin saber qué hacer, si conseguirse un gato, si devolverle la licuadora, si cerrar la puerta, si ir a alguna fiesta, si escuchar música, si llamar a su mamá, si planear un viaje a Brasil, si meterse en el baño o en la cocina”. A partir de una separación, la voz de quien protagoniza la novela naufraga preguntándose por el lugar del amor, los vínculos, la soledad. Las reuniones se vuelven fiestas, las fiestas se vuelven noches eternas donde todo esto se mezcla. Acompañantes eventuales generan interrogantes acerca de la profundidad de las relaciones espontáneas. A la novela le sobra frescura, la prosa es concisa, precisa y pese a los más de 15 años que la separan de su primera edición, no pierde actualidad. Mucha frescura, movimiento, ritmo y sobre todo, una visión audaz, humilde y aguda de la vida moderna. 

Bonus track – Dani Umpi es un prolífico artista uruguayo. Perfecto es su primer disco de estudio, y una posible banda sonora para esta novela. 


Que viva la musica, Andres Caicedo

¡Qué viva la música!, de Andrés Caicedo 

Hundirse hasta lo más profundo, vivir de fiesta hasta que no haya nada más que celebrar. Iniciarse, transicionar de la infancia a la adolescencia, y adolecer con el privilegio de quien intuye que la muerte no es el final, y que la fiesta es la única alternativa posible. Exceso y más exceso. Correrle el velo a la adultez, descubrir que es un engaño, y entonces, engañar. Engañar a la noche, e ir con ella más allá hasta que no haya más lugar a donde ir. Siempre de fiesta. Siempre regia y dispuesta. La cabellera rubia resplandeciendo, fulgurando hasta cegar. La protagonista nos lleva vertiginosamente por el camino de los excesos, en una novela que se convirtió en un libro de culto, un manifiesto generacional de prosa urgente que se deja leer a toda velocidad. Con apenas 25 años, Andrés Caicedo supo crear algo eterno que se lee con el vértigo en la punta de los dedos.

Cita favorita:Jamás ahorres. Nunca te vuelvas una persona seria. Haz de la irreflexión y de la contradicción tu norma de conducta. Elimina las treguas, recoge tu hogar en el daño, el exceso y la tembladera. Todo es tuyo. A todo tienes derecho y cóbralo caro.”


Mapas Terminales, Lucila Grossman

Mapas terminales, Lucila Grossman

El fondo de pantalla musical de mi cerebro es de color rosa yogurt de frutilla y corre suave, rápido y limpio por colinas y valles de silicona líquida”.

Ciencia ficción a puro lunfardo millennial en una novela lisérgica y delirante cuyo disparador es un embarazo enigmático. Paisajes de la Ciudad de Buenos Aires, drogas, mucha noche, mucha fiesta, mucha amistad, y una manera de hacer ciencia ficción a la que vale la pena darle la oportunidad. 

Queremos másAcá empieza a deshacerse el cielo, el segundo libro de Lucila Grossman, editado por Editorial Marciana.

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