Harta delicia escuchar las canciones de Srta Trueno Negro en vivo. Son la vívida expresión de una playa que quizás existió alguna vez, una playa parecida a esa que en una temprana juventud visitamos, cuando el cuerpo propio es algo exógeno y raro, cuando la mirada de los otros es algo caótico y doloroso y cuando sólo les amigues y la música son lo que nos salvan. Acordes de ese único lenguaje posible, limpios y frescos, familiares. El deseo hondo de que esto nunca se termine, y la conciencia ignorada de que se acerca el final.

La voz singular de Natalia guía el viaje acá en la sala del Matienzo, donde todo brilla con esa opacidad nocturna que sabe acompañar las noches de cuasi verano en el glorioso barrio de Villa Crespo, morada de este Club y de tantos más. Pasean por algunas de Sonido Donosti y su reluciente Directo, que conserva la esencia subiendo la apuesta. Ella vive en su playa, ojalá siempre nos convide a visitar. 

Seguirán los Hojas Secas, presentando Zodíaco y Político, pero ese capítulo no se escribe acá. Acá sólo el clamor por el sonido de Srta Trueno Negro… ¿qué querés que te diga?

Crónica: Lupe Gambina